“Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una elección”.
(William James)
Elegimos constantemente, tanto si elegimos realizar una acción o si la elección consiste en no actuar. Por ejemplo, cuando achacamos nuestras desgracias a las acciones de los demás, esa falta de compromiso personal es ya una elección, la de no asumir el mando de nuestra vida. Tal vez inconsciente, pero elección al fin.
Muchas veces nos sentimos mal sin una causa concreta. Las cosas nos van bien; no hay problemas graves a la vista... En esos casos, cuando no tenemos problemas, hacemos de la vida un problema.
"Entonces, ¿cuál es la actitud para remontar esta crisis?
Hay que atar cabos, ver cómo se interrelacionan todas las cosas porque no existen problemas aislados. Por ejemplo: que nosotros conduzcamos un determinado tipo de coche, que hagamos un uso concreto de la energía, significa que tendremos más emisiones de efecto invernadero....
Y esas emisiones provocarán el calentamiento del planeta.
Sí, y a su vez, ese calentamiento hace que se deshiele un glaciar en Asia que provoca que los grandes ríos que salen del Himalaya, el río Amarillo y el río Ganges, se queden sin agua, lo que acaba en hambrunas. Por tanto, nuestras propias opciones individuales, nuestras decisiones, tienen implicaciones globales, todos somos responsables.
Tomo nota.
La buena noticia es que existen soluciones para muchos de los problemas del mundo actual, y muchas son sencillas: tenemos los conocimientos, disponemos de las tecnologías y de la capacidad financiera necesarias para conseguir una sociedad sostenible. Lo único que nos falta es la voluntad política".
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