martes, 29 de julio de 2008

¿Realmente mi sueño existe?

Aparco mi coche, camino lentamente hacia la playa y con una cuidada ceremonia, tiendo mi toalla sobre la arena, me tumbo con mi música, cierro los ojos y ahí entras tú, sigues tú... en mi mente. No sales de ella, estás en mis pensamientos. Le doy vueltas y más vueltas, intento tener fe, esperanza, analizo los momentos vividos para no perder la ilusión, no son muchos, pero intento que cubran el hueco de mi nostalgia, esa que me invade y me hace enfadarme, querer tirar la toalla. Intento pensar como tú, sentir como tú, ponerme en tu piel, en tu persona... pero mi corazón me puede y hoy es uno de esos días en los que te echo de menos... uno de tantos...
Hace ya meses que no sé de ti, hay días que siento que soy una tonta, teniendo ilusión por un sueño, un sueño que me duele, que no tiene sentido.
¿Por qué te dedico tanto tiempo? ¿Debería dejar de hacerlo?
Me da miedo dejar de sentir lo que siento, me da miedo perder la ilusión de mi amor por ti porque siento que eso será el fin. Pero, lo cierto es que estoy agotando los recuerdos de los buenos momentos, mi amor empieza a carecer de sentido y sé que si empiezo a marchar, será muy difícil regresar. Ese trocito de mi alma empieza a dormir, empieza a morir... como la ola, que rompe fuertemente en la roca y en su belleza se desvanece, desaparece.
Ya no encuentro motivos para seguir adelante, los recuerdos duelen demasiado, el vacío de no saber de ti, de sentirme tan insignificante para ti... duele tanto!
Siempre he querido entender que el amor es el motor que nos mueve y que cuando encuentras la pareja con quién compartir este largo camino de la vida, los problemas no desaparecen, pero estás lleno de fuerza y ves soluciones; perdonas los errores y con el tiempo hasta te ríes de ellos; abrazas la vida, quieres vivirla intensamente, sentirla, caminar sin detenerte, sin mirar atrás... sientes el amor en lo más profundo de ti.
Todos esos sentimientos me encantaría poder compartirlos contigo, pero no puedo... yo sola no puedo, ya no tengo fuerzas de luchar por nada, ni quiero luchar por nada yo sola... el amor es cosa de dos, o así lo siento yo. Y tú sigues compartiendo todo eso con alguien, por quién dices no sentir amor... quizás es que sí lo sientes y no lo sabes, o luchas por querer sentirlo... yo sólo sé que tú estás con ella, yo no sé ni si existo, tan siquiera, en tus pensamientos, en tus recuerdos... miedo me da pensar en la palabra "futuro"... no me atrevo!
Mientras tanto, mi presente: han vuelto mis miedos, mi desencanto por el amor, no tengo fuerzas para luchar por nada, sin ganas... sigo en mi contradicción... me muero por volver a sentir y me aterra volver a sentir... ¿realmente mi sueño existe?

miércoles, 23 de julio de 2008

Lo raro sería que hubiera llamado

El sábado por la noche estuve charlando con un chico, que según él le gusto mucho. Hace unas semanas me pidió el teléfono para llamarme e ir a tomar un café. Me llamó varias veces, yo en mi línea de despiste habitual con mi teléfono, no me enteré... vi más tarde las llamadas perdidas y, siguiendo el consejo de mi celestina incondicional, le mandé un sms para disculparme por no haberle respondido.
El sábado, en el cumpleaños de mi amiga, la celestina... nos encontramos. Mi amiga hizo de las suyas, intentó emborracharme, le llamó a él para que se sentara con nosotros y empezamos a charlar. Hablamos de todo, me preguntó por mi vida, por qué estaba sola, qué me había pasado, luego filosofamos sobre la vida en general, él me estuvo contando cosas suyas y muy bien. Nos despedimos con un: quedamos para un café el miércoles? Y le dije: vale, llámame el martes y quedamos... Él seguía diciéndome: quiero conocerte porque me gustas mucho... Y yo, que queréis que os diga... es tan nuevo que alguien se fije en mi, que no sé reaccionar.
Bueno, ayer fue martes... ya que me tenía que llamar, me dije ¡voy a estar pendiente del móvil y que no vea que soy un desastre!. Allí donde iba, el móvil pegado a mi. Estaba en casa y el móvil conmigo por todo... y ¡OH! mira tú por donde... NO LLAMÓ.
La verdad es que lo raro sería que hubiera llamado, pero reconozco que me hirió en mi orgullo de mujer, en mi autoestima femenina... pendiente del teléfono, dejando de hacer planes para hoy porque tenía que quedar con él... y ¿para qué?
Para que mi "algo que debo tener muy dentro de mi" se vuelva a zarandear, pero bueno... el rasguño volverá a cicatrizar.
¡¡No gano para tiritas!!
Aún sigo con mercromina diaria por mi ojazos. Eso de "ojos que no ven"... conmigo no funciona de lo mejor porque le sigo echando tanto de menos!!
Y ahora, mira tú... la verdad es que me había ilusionado de ver que alguien puede sentir algo por mi... que sí, que seguro que alguna explicación tendrá, a lo mejor no me entendió porque como es extranjero, o algo le habrá pasado o qué sé yo... lo que sé seguro, prefiero seguir con mis minas, mi soledad aunque a veces duela, mi vida conmigo misma... y así ir dejando la industria de las tiritas tranquila.

lunes, 21 de julio de 2008

Aquí estamos, de lunes!

Un lunes más, un lunes único... mi vida está muy tranquila, tanto que a veces me aterra. Me siento muy relajada, muy fuerte y con pocas ganas de variar esta tranquilidad.
Ahora, cuando por fin me siento bien, me siento yo misma... alguien aparece y me desmonta los esquemas.
Por una parte hace ilusión sentir que aún puedes gustar a alguien, despertar sentimientos en otra persona (aunque no en la que me gustaría despertarlos, ;))). Pero, por otra parte... me siento muy fuerte, pero no para empezar nada que no sea una amistad. Creo que eso es lo único que ahora mismo puedo ofrecer, no siento más.

lunes, 7 de julio de 2008

Tiempo sin escribir

Llevo casi un mes sin escribir y no porque no me hayan pasado cosas dignas de contar.

Por fin! y después de más de un año, me han dado el alta y ¡¡estoy feliz!!

Feliz del camino que empecé aquel enero de 2007, después de darme un señor batacazo, que a veces creo y siento que yo ayudé a poner piedras por el camino para tropezarme. Feliz de los pasos dados, de las equivocaciones, de los enfados, de la tristeza, del haberme sentido perdida, vacía, con ganas de tirar la toalla porque hoy más que nunca ¡¡siento ganas de VIVIR!!
¡¡Disfruto de la vida!!
Disfruto de mi, de mis momentos de ocio, de mis momentos de trabajo...
Aprecio y siento a mis amigos, a los que quiero con locura... Lo que aún me cuesta es incluirme en mi familia, pero he aprendido a aceptarlo y aceptar que soy así, de esta pasta tan especial a veces, rarita como digo yo... pero, ya no me agobio, ni me como la cabeza por ello.

En el aspecto más personal, intento aceptar las cosas tal y como vienen... pero mi ojazos sigue en mi cabeza y en mi corazón. No consigo borrarlo, pero siendo sinceros... por alguna razón que desconozco, me resisto a borrarlo de mis pensamientos y sentimientos. No hay día que no piense en él. Leo un libro y ahí está él. En mi música, la que me acompaña a todos sitios, está él. Es mi último pensamiento del día y lo primero que viene a mi cabeza cuando amanezco. Haga lo que haga, siempre le tengo en mi cabeza... ¿debe ser eso estar enamorada? De ser así, sí, creo que estoy algo enamorada de él o ¿es de una ilusión?