martes, 31 de agosto de 2010

Frase bonita

¿Beso? Un truco encantado para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superfluas.
Ingmar Bergmann (1918-2007)

¿Cómo se consigue olvidar lo que nunca ha existido?


Sin tenerte te sigo añorando, sigues en mis pensamientos.
Pasan los días, los meses, los años... intento sacarte de mi cabeza y de mi corazón, cambiar mis sentimientos. Y aunque mis letras intenten olvidarte, aunque calle para no parecer una loca que no consigue sacarte de sus sueños e ilusiones... sigues dentro, muy dentro.

lunes, 23 de agosto de 2010

Fue en primavera

Pasaron los años y parece que fuera ayer... recibe un mensaje en su móvil y sonríe, le embarga la nostalgia y el sentimiento de haberse sentido amada. ¿Realmente fue importante para él? En este momento ha sentido que sí, que lo fue.
En una primavera mágica, donde el aire olía a flores y la luz era más bella que nunca, ahí se aventuraron a amarse. Un sentimiento olvidado, adormilado que volvió a renacer con más fuerza que nunca. El cuidaba de ella, la mimaba, la hacía sentir mujer. Ella florecía, maduraba, le mimaba, le hacía sentir especial. No recordaban un sentimiento igual.
Disfrutaban de pasear, de ir al cine, a cenar, a tomar una copa y pasarse horas y horas interminables charlando sin parar. Los fines de semana se hacían cortos después de horas de coche, perdiéndose entre pueblos y carreteras con besos y caricias interminables.
Fueron semanas maravillosas, intensas donde ella hoy se ha dado cuenta que hubo amor, sí mucho amor por parte de los dos.
En su corazón siempre quedaron marcados aquellos momentos tan pequeños, pero que la vida los ha hecho grandes con el tiempo.
Mira el móvil, sonríe y se siente feliz de leer que él tiene una vida como la que siempre había soñado. Es tan bonito poder sentir de corazón ese sentimiento de felicidad y amor hacia él, aún después de los años... porque se amaron de corazón, fue un amor puro y sincero y eso siempre quedará grabado en sus almas y en un bonito recuerdo.

Valores

¿Dónde quedaron aquellos valores que uno veía en las parejas? Hay ciertas cosas de la vida moderna que NO ME GUSTAN. ¿Qué está pasando con las relaciones? Cada vez hay más separaciones, divorcios, infidelidades, infelicidades, insatisfacciones... ¿Cómo lo hacían nuestros abuelos, nuestros padres? ¿Dónde quedaron esas vidas en común con sus buenos y malos momentos, pero esas ganas de tirar p'alante juntos porque esa pareja cree en el proyecto que crearon un día juntos?

Me entristece leer y escuchar cada día las historias de amor actuales... de amor sin amor porque hoy en día no se ama. Creo que tanto amor por uno mismo nos ha hecho distorsionar el amor al prójimo, léase pareja, amigo, familia, etc... pero, sobre todo, amor a la pareja, eso sí que se ha enrarecido o modernizado.

Añoro el cortejo del principio, un café interminable, las horas que uno desea que no pasen, pero que a medida que pasan desembocan en una cena. Cena con palabras, miradas, manos que se encuentran, ligeros besos que llevan a otro encuentro y otro encuentro. Y mientras tanto, esas dos personas que se están conociendo, sinceras con sus sentimientos, sienten como la vida les arde por dentro.

Pasa el tiempo y esa vida que arde, se vuelve tibia, pero a la vez da seguridad, complicidad, confianza, cariño, ganas de compartir, de convivir. Disfrutar de los pequeños momentos junto a la persona que más quieres, que has elegido para compartir tu vida.

Amor, sinceridad, tolerancia... hacer feliz a la otra persona... ¿es tan dificil ésto hoy en día?

Estoy perdiendo la fe en ello...

jueves, 5 de agosto de 2010

5 de agosto

Desde el balcón de mi casa miro al cielo, lanzo un beso al aire, te tengo tan presente, te echo tanto de menos... sigues tan vivo en mi. Te llevaré siempre en mi corazón.Gracias por existir abuelo. Te quiero!

lunes, 2 de agosto de 2010

Así fue...

Así fue... sin pensarlo, sin prepararlo... quiso invitarla y enseñarle su trabajo, su sueño, su arte, su alma. Así fue como poco a poco, abrió su corazón sin apenas darse cuenta.
Ella aceptó, ya con la resignación de esos sueños que creía olvidados. Llegó temblorosa, aún notaba ciertas mariposas, pero en pocos minutos él consiguió que se sintiera cómoda, con confianza. Así fue como empezó a mostrarle su trabajo, sentado junto a ella, hoja tras hoja le iba explicando la historia de ese trocito de su vida, con escritos, con imágenes... Así fue como pasaron las horas sin darse cuenta, entre palabras, preguntas, respuestas, más palabras, palabras con miradas, miradas con silencios, sonrisas... el tiempo se detuvo en ese instante, los dos palpitaban al unísono. Él consiguió que ella sintiera su pasión, le hablaba ensimismado, intentando poner palabras a tanta historia de imágenes y letras. Mientras tanto ella sonreía: era feliz; escuchándole era feliz, sientiendo ese amor era feliz, sintiéndole cerca era feliz.
Se hizo de noche, la excusa perfecta para seguir la conversación compartiendo una cena.
Así fue, como sin saberlo, estaban viviendo su primera cita.
¿Comemos algo? ¿Tienes hambre? -le dijo él-
Ella dudó, volvieron sus miedos por un momento... pero apagó su cabeza y dejó hablar a su corazón, dispuesta a dejarse llevar por sus sentimientos, le dijo que sí... comamos algo aquí.
Siguieron hablando entre manteles, abriendo su corazón, compartiendo confidencias, sueños, realidades, hablando del presente, de ilusiones del futuro y mientras tanto se iban embriagando de una pasión desconocida. Las miradas eran tiernas, decían tanto en ese cruce de silencios. Así fue como casi sin quererlo surgió el primer beso, un tierno y cálido beso en sus dulces labios. Él la abrazó, la miró y volvió a besarla y así una vez y otra vez... no pudo parar de abrazarla, de mirarla, de besarla. Ella temblaba a la vez que le miraba, sonreía, reía, le cogía la cara, le abrazaba, le besaba. Entre caricias la noche se paró, el tiempo se detuvo, sólo estaban ellos dos, fundidos en un amor infinito. Besos, abrazos y confidencias. Caricias anheladas de dar y recibir, fue una noche larga y corta en su belleza. Les abrazó la luna de la manera más hermosa que puede acunar a dos enamorados. Así fue... como llegó la mañana, ella le observaba, le acariciaba... estaba más guapo que nunca con el pelo despeinado, la cara somnolienta... le besó, un beso largo y cálido. Se vistió y desapareció llena de vida y de amor.

Lo que duele... empieza a sanar.

La melancolía, ¿qué es? ¿por qué aparece, se queda a vivir en uno, se instala a sus anchas en el corazón y el alma de nuestra persona? Esa sensación de tristeza y paz, de amor que vuela sin tener destino. El destino es uno mismo, pero aún sabiéndolo es un sentimiento de añoranza, de sosiego intranquilo. Como la luna llena, con tanta vida y tanta luz, pero con esa luz blanca de amor y tristeza que la rodea.

Sonreiré de corazón porque acabo de descubrir que mi melancolía es mi paz tranquila y mi amor escondido, que tanto me cuesta sentir, pero que empieza a doler... lo que significa que tiene cura.