Lo intenté, lo estoy intentando... estoy intentando no enamorarme de ti, pero ¿qué culpa tengo yo de haber nacido tan apasionada?. No lo estoy consiguiendo. Hoy te he visto y me he puesto a temblar como un flan. Pensaba que no te vería (aunque un trocito de mi, se moría de ganas de volver a verte) y cuando, de repente, he visto tus lindos ojos... mi cuerpo ha empezado a temblar.
Una parte de mi está feliz de volver a sentir este sentimiento tan hermoso, pero otra parte está aterrada, con un MIEDO en mayúsculas porque no sé si me volveré a caer.
De todas maneras, es lindo volver a sentir mariposas en el estómago y revivir los 15 años a los "taytantos".
Sigo soñando contigo chichillas...