martes, 28 de septiembre de 2010

Lecciones de vida (www.alexrovira.com)

El excepcional libro 'Lecciones de Vida' de la Dra. Elisabeth Kübler-Ross, nos regala decenas de fragmentos deliciosos como éste:En lo más profundo, todos sabemos que hay alguien que estamos destinados a ser. Y podemos sentir cuándo nos vamos convirtiendo en ese alguien. Lo contrario también es verdad: sabemos cuando algo no encaja y no somos la persona que estábamos destinados a ser.Consciente o inconscientemente, todos buscamos respuestas, intentando aprender las lecciones de la vida. Andamos a tientas por miedo y culpa. Vamos en busca de sentido, amor y poder. Tratamos de comprender el miedo, la pérdida, el tiempo. Tratamos de descubrir quiénes somos y cómo podemos llegar a ser realmente.Sin embargo, con demasiada frecuencia los buscamos en el dinero, en la condición social, en el trabajo 'perfecto', o en otros lugares, sólo para descubrir que estas cosas carecen del sentido que esperábamos encontrar y que incluso nos producen angustia. Seguir estas pistas falsas sin una comprensión más profunda de su significado nos deja inevitablemente con una sensación de vacío, creyendo que la vida tiene muy poco o ningún sentido, que el amor y la felicidad son tan sólo espejismos.De modo que ¿por qué esperar hasta el final para aprender las lecciones que podríamos aprender ahora?La lección del miedo, la de la culpa, la de la ira, la del perdón, la de la entrega, la del tiempo, la de la paciencia, la del amor, la de las relaciones, la del juego, la de la pérdida, la del poder, la de la autenticidad, y la de la felicidad.Nos han puesto en la tierra para aprender nuestras propias lecciones. Nadie puede decirnos cuáles son; descubrirlas forma parte de nuestro viaje personal.Aprenderemos que no estamos solos sino mutuamente conectados, que el amor nos hace crecer, que nuestras relaciones nos enriquecen.El amor es realmente único que podemos poseer, conservar y llevarnos con nosotros.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Pablo Neruda

¿Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste y te siento lejano?

domingo, 19 de septiembre de 2010

Pensamientos en voz alta

Ella le sentía en su corazón, pero aún no lo conocía físicamente. Sabía lo que quería, sabía que lo quería... pero, aún no sabía a quién iba a querer.
Cada vez lo tenía más claro, la vida sólo se vive una vez y quería vivirla junto a él. Soñaba con hacerle feliz. Disfrutar de cada segundo, hacer de su tiempo un nosotros.
Se veía junto a esa persona que sabía que si ella caía, él la cogería a tiempo y la ayudaría a levantarse. Le daba confianza, seguridad, le sacaba su lado romántico.
Desde aquel instante, desde aquel cruce de palabras... hasta la luna fue diferente.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Nuestro minuto

Desde el alma te escribo buscando sitio en tus besos. Releyendo poemas y sintiéndote cerca y a la vez tan lejos. Te busco en tus ojos, en tus labios, en mis recuerdos. Recuerdos escritos, recuerdos felices, recuerdos que llevo muy dentro. Soy una coraza, pero me derrito por dentro.
Sonrío a la vida, disfruto de los momentos que hacen sonreir mi corazón.
Está siendo un momento de cambio, de soledades y encuentros, de reencuentros y pérdidas.
Comprender que la vida son etapas, que la gente va y viene. Algunos para quedarse, algunos están de paso, algunos se están yendo o ya se fueron. Aunque con los años lo aceptes y aprendas a vivir con ello, no por eso duele menos.

Donde estés, esto es para ti: La vida sólo se vive una vez y yo quiero vivirla contigo, pase lo que pase yo quiero hacerte feliz. Despertarme y ser lo primero que vea y que tus besos sean lo último que sienta antes de dormir.

Bonito poema de Pablo Neruda

QUIERO HACER CONTIGO LO QUE LA PRIMAVERA HACE A LOS CEREZOS

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

(Pablo Neruda)