Hoy he visto una película que me habían recomendado y que tenía muchas ganas de ver: No sos vos, soy yo. Es una de esas comedias dramáticas que te hacen reír, pero a la vez nos muestran cosas tan tristes y ciertas!!. A veces nos empeñamos en creer en una relación y queremos, con toda el alma, que funcione. Y, a lo mejor, esa relación no va a funcionar nunca más porque la pareja ha cogido caminos distintos o, simplemente, nunca han caminado por el mismo sendero, pero nos cuesta verlo y aceptarlo.
Decían en la película: "No se paga cualquier precio por la compañía, por ninguna, por buena que sea. Si la condición es: ella o la muerte, tenemos un problema. Una relación sana no debería basarse en la necesidad, sino en el placer, en el goce, en el disfrute. La pasión no tiene ningún sentido. No hay nada más dañino para una auténtica relación que la pasión. El asado se hace con las brasas, el fuego lo quema. Una relación es igual se construye con el día a día; hay días muy buenos que son pocos, hay días malos, que afortunadamente también son pocos y hay días normales que son la mayoría."
No debemos limitar la vida a nuestras relaciones, debemos llenarla de las cosas que nos gustan, esas que debemos preservar. Las relaciones son parte importante en nuestra vida, pero sólo eso: una parte.
Quizás esperamos sentir siempre las mariposas del principio, la pasión... eso, cada vez dura menos y, cuanto mayores nos hacemos, menos duración tiene... alguno puede decirme: no es cierto, todo eso existe; no digo que no, pero si buscamos una relación estable, eso llegará a desaparecer. Podemos tener una relación muy pasional y que carezca de otras partes importantes. Todo ello, también depende de la importancia de lo que quiera darle cada uno.
Bajo mi punto de vista, la pasión está muy bien, pero me importa más una buena comunicación, tener confianza y que prime el respeto en cualquier relación.
1 comentario:
: no es cierto
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